Y entonces Jesús se me acerco y me dijo oyenomames mientras mis ojos sufrían por la mas que tenue luz que iluminaba el barón rojo y lo que conteste quequieresqueyohaga, creo que me respondió notequejesyacallate y quise hacerlo, callarme, pero no pude, pregunte quesigue y de respuesta obtuve un ligero susurro que enunciaba quiensabequiensabe pero yo insistía a pesar de que moría por orinar, y el me pidió silencio pero no me rendí y volví a preguntar a pesar de que yo sabia que el quería hablar de otras cosas y en especifico de todo menos de eso, pero me valió madres y continué con mi capricho hasta que harto me contesto algo que no tengo el valor de repetir y que quisiera no recordar. Llego el silencio y el estaba mas incomodo que yo. Tratando de olvidar lo que me menciono le pregunte si ordenaba agua en bares y después la convertía en vino por codo, por pobre o por presumido y sentí por un instante como si nada existiera y solo sentía unas intensas ganas de miar mientras Jesús me observaba fijamente hasta estornudar momento que aproveche para levantarme e ir al baño y mientras me liberaba me di cuenta que Jesús nunca jamás me invitaría un trago.
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sábado, 30 de enero de 2010
Cuando Jesús me invitó un trago.
viernes, 1 de enero de 2010
El afortunado en el amor.
¿Existirá una persona afortunada en eso del amor?
Si es así, traerla frente a mi para conversar con ella.
Le ofreceré de mi mejor vino
sacare mis mas finas copas
lo cuestionare acerca del uso de su mente, de su alma y de su sexo.
Investigare tratando de averiguar lo que tantos desean,
comparare sus anécdotas con infortunios propias y ajenos,
de estos, cercanos y lejanos.
Me adentrare en su mirada y me perderé en laberinto que se me atraviese
siempre dispuesto salir victorioso.
Y cuando termine de hablar, sonría y regocije en su concluida perorata
tomare algo, probablemente mi elegante copa aun con vino en su interior
Y la estrellare en su cabeza.
Y después lo haré pagar por sus mentiras.
jueves, 26 de noviembre de 2009
El viejo y la novedad.
Dos jóvenes caminaban por una avenida de la Ciudad de México cuyo nombre no vale la pena mencionar. Su andar era temeroso y de ritmo extraño, como expectante y torpe a la vez. Un viejo se les acerco diciéndoles quieren ir a un putero. Si dijeron ellos. Siguieron al viejo quien caminaba a ritmo apresurado demostrando una jovialidad que uno ya no encuentra dentro de la juventud contemporánea. Los jóvenes, demostrando constancia y convicción continuaron con su actitud, inclusive acentuandola. Anduvieron largo rato en completo silencio hasta adentrarse por calles cuyo nombre si valdría la pena mencionar pero que realmente no se me antoja citar. Banquetas sórdidas y desconocidas para los pospuberes caminantes quienes trataban de comunicarse con la mirada diálogos como somos unos pendejos, debimos de quedarnos en casa practicando la masturbación en pareja, porque no estoy con mi mami viendo ventaneando o porque no estoy afuera de mi casa jugando fútbol, en que puto momento decidimos caminar por la calle, que clase de pendejos somos aceptando el ofrecimiento de un viejo de barba prominente e imponente que demuestra tanto experiencia como colmillo camino a unas putas y como esas, otras cosas que realmente solo resultaban reiteraciones de lo anteriormente planteado. Y el frío les helaba la cara y sonrojaba la nariz. Sus miradas vacías resaltaban con la hidratación que sus mismos glóbulos generaban. El viejo de barba blanca y longeva, cual de santa claus de la alameda, caminaba sin parar, imponente, demostrando la plenitud física única dentro de aquellos que cogen con grandilocuencia . El laberíntico paseo encontró su fin ante una gran puerta de madera, roída por el tiempo, el olvido del ayer y el ignoro en el presente. La tercia se adentro con variante de ánimos dentro de cada uno de ellos en comparación con la de sus acompañantes hasta que todo eso culmino en una subordinación ante el placer finiquitada cuando los jóvenes se dieron cuenta con carne ajena en mano y placer sufrido que probablemente no todo lo extraño o lo nuevo puede resultar tan jodido como uno al principio puede llegar a pensar.
jueves, 5 de noviembre de 2009
La poesía y yo.
Si me gustara la poesía pensaría, durante su lectura, en ti.
Si pudiese escribir poesía. La recopilación seguramente seria titulada:
"El hombre sodomizado por la sociedad contemporánea. Poesía ensayística sobre el rol del hombre dentro del campo social, sentimental y sexual."
La poesía seria
carente
de
ritmo.
Noutilizariaespacios.
nada de altas y bajas.
Me olvidaria de toda puntuacion
Palabras como vagina o venida serian repetidas incesantemente.
--------------------------------------------------------__(innecesariamente.)
Mi obra seria descrita como LA vanguardia.
Mi obra hablaría de todo.
Menos de ti.
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Femme Infâme.,
Guay.,
Mon Amour
domingo, 12 de julio de 2009
MESES SIN INTERESES.

Voy tarde a mi trabajo. ¡Me carga la chingada! Mi reloj de pulsera marca las 9:18 de la mañana y yo, atascado en el tráfico. Menos mal que voy en mi carro nuevo. Tan solo llevo una semana con el. El modelo es del año pasado. Era para el que me alcanzaba. Conseguí un plan para pagarlo en 24 meses. Todo mundo me dijo que no lo comprara, pero me valió madre. Deseaba este carro. No es un convertible pero es un carro bastante agradable. Las vestiduras no son de piel, es automático y de tan solo dos puertas pero era lo que podía costearme.
Para el enganche utilice el fondo para universidad de mi hija. No podía hipotecar la casa por tercera vez así que fue la única opción que se me ocurrió. Ella no me reclamo y eso que tan solo faltan 2 años para que ingrese a los estudios superiores, aunque realmente no creo esto le quite el sueño. Con suerte conseguirá un marido rico que la salve de la tortura laboral. Aunque realmente no me dijo nada por lo que sucedió hace dos meses. Llegue relativamente temprano del trabajo. Ese día Gabriela, una compañera del trabajo, me dijo que no podía ir al hotel porque su hermana la había invitado a cenar o una pendejada así. Así que entro a la casa, abro la puerta de mi cuarto y lo primero que veo son las nalgas desnudas de mi hija siendo apretadas por un cabrón por lo menos 5 años mayor que ella. Cerré la puerta suficientemente después como para que ellos notaran mi presencia, camine a la sala y en una reflexión no planeada me di cuenta de que ella había heredado las nalgas de su madre.
Ella, en cambio, si me reclamo y hasta el cansancio. Amenazó con abandonarme y demandarme por la irresponsabilidad de mi acto. La pelea estuvo mamona, como todas las que tenemos prácticamente desde hace mas de 4 años. De hecho, peleamos ayer en la noche. Aprovechamos la ausencia de nuestra hija para poder mentarnos la madre hasta el cansancio. Nos aventamos chingadera y media, aparte, sus gritos... ¡Ah! Como desespera la cabrona, pero bueno…
Digan lo que digan, me siento muy bien en mi carro. Me vale pito lo que piensen. Aun permanece ese olor de agencia que tanto me fascina. Es un carro muy bonito, mejor que el anterior. Ese tenia cuatro puertas, pero ¿quien chingados necesita 4 puertas? Este es mi carro nuevo y así esta perfecto. Bueno, aun no es mío. Dentro de dos años, con suerte será mío. La casa donde vivo en unos 10 años será mía. La mitad de la ropa que traigo puesta aun no es mía. Ni siquiera la puta taza con la que tome café en la mañana. Pero algún día lo será. Pero si sigo llegando tarde al trabajo, nunca podre pagar para que todas esas cosas sea mías. Tocare un par de ocasiones el claxon para ver si algún carro se mueve.
Los carros avanzan con lentitud que arrastra al adormecimiento.
Del carril de a lado un pendejo se quiere meter. Es un taxi. Se acerca lentamente. No se que piensa ganar el pendejo al cambiar de carril. No lo dejare, que se vaya a la verga.
El cabrón insiste. Parece decidido a lograr su cometido cual si lo que piensa realizar fuera como ganar una medalla de oro o ganar el melate o yo que se. Insiste. Me echa el carro. No pienso permitirlo.
El pendejo sigue acercándose milimétricamente.
El pendejo lo ha logrado, ha golpeado mi carro nuevo de 24 meses sin intereses. El cínico se asoma y grita algo inteligible. Juan Gabriel en el radio no me permite comprenderlo pero por su expresión facial supongo fue una alguna vulgaridad sobre mi madre.
El taxi se posiciona frente a mí en la fila. Seguimos estáticos, nos toco, por quinceava vez en los últimos 20 minutos, el puto alto. Espero que el pendejo se haya dado cuenta de que no logro nada y mas le vale que no le haya pasado nada a mi carro nuevo cuyo olor de inmacularidad aun permanece... Que rico olor…
Bajo del automóvil para revisar este. Me posiciono frente a el y observo lo indeseable. Una abolladura en el costado izquierdo del parachoques. Camino a la parte trasera del carro y abro la cajuela. Busco la llave que se usa para cambiar las llantas. (¿Cómo se llama esa madre? Ah bueno, no importa.) Escarbo entre los papeles de mis cuentas bancarias, basura, la llanta de repuesto, un gato que no se usar, el cadáver de mi esposa y otras chingaderas. La encuentro. Camino hacia el taxi, me coloco junto a la ventana del conductor, toco esta con los nudillos un par de veces ya que el taxista no había notado mi presencia o había preferido ignorarme. Cuando veo que me ha observado, con la llave de cruz, (Si, a huevo, así se llama ¿no?), doy un fuerte madrazo en la ventana. No se rompe por completo. Doy otro par de buenos y consistente golpes. Los vidrios caen e inmediatamente introduzco mi mano para tomar al taxista de los pocos cabellos grasos que le quedan en su cabeza. Noto que no usa un buen shampoo. De un jalón logro sacarlo por la ventana sobre pasando el obstáculo de su prominente y asquerosa panza. Ya el en el suelo decido propinarle una tunda con mi llave. Me detengo al observar su cráneo despedazado esparcido sobre mis zapatos negros de diseñador. Son los únicos putos zapatos buenos que tengo. Solo espero que la sangre se quite de los zapatos Armani que compre en oferta. Que bueno que me acuerdo, en dos semanas tengo que pagar la ultima mensualidad de mis zapatos.
El cuerpo del taxista tiene un movimiento extraño, como de pez recién sacado a la superficie. Los gritos de una mujer empiezan a sonar en mi cabeza. Es el pasaje del taxista quien ahora esta en su estertor. Entro al taxi, meto medio cuerpo y callo a la mujer golpeándola ligeramente con la llave en la frente formando una abolladura parecida a la recién adquirida por mi coche nuevo…
A pesar de la abolladura mi coche sigue siéndome atractivo. ¡Como me hace feliz mi carro nuevo chinga! Camino hacia el, me introduzco. Le subo a Juan Gabriel.
“Vamos al Noa, noa. Noa, noa”…
Que bonito huele carajo. Me encanta este olor. Saco mi nuevo celular. Sera mío dentro de 2 años aproximadamente. Claro, con suerte. Veo la hora. Llegare muy tarde. Confirmo con el reloj de pulsera que traigo en la muñeca que aun no es mío. En efecto, muy tarde. Toco el claxon. El semáforo se pone en verde pero ahora no puedo moverme. No hay nadie que pueda mover el taxi que me estorba delante. Yo no pienso hacerlo…
Chingada madre, así, nunca nada será mío.
miércoles, 24 de junio de 2009
ACTUALMENTE NO EXISTE UN CIGARRO QUE REDUZCA LOS RIESGOS A LA SALUD.
No mames, necesito un cigarro.
Cabrón, ya estas fumando.
Puta madre.
Cabrón, ya estas fumando.
Puta madre.
martes, 23 de junio de 2009
CONVERSACIÓN. (OPENING NIGHT).
Hola, oye, necesito hablar, no puedo dormir. ¿Insomnio? No, bueno, no se, solo no puedo concentrarme para dormir. ¿Concentrarte? No mames, ¿Concentrarte para dormir? Oh, chinga, bueno, me entiendes carajo, simplemente no puedo quedarme dormido. ¿Por qué? No se chinga. ¿Algo te molesta? No, todo esta bien, pero ando como… ansioso. Pues fúmate un cigarro. Ya me chingue muchos. Prende otro. Estoy fumando ahorita. Ve por alcohol. No, tengo nauseas. Es por el cigarro. Seguramente. Pues entonces salte a caminar. No, que puta hueva. Pues se me acabaron los consejos. No quiero consejos, quiero dormir. Entonces, ¿Por qué estamos hablando? Porque necesito hablar. ¿Hablar de que? No tengo la menor puta idea. ¿Te sientes mal? Ni tantito. ¿Te aqueja alguna mujer? Eso puede ser el porque no duermes. No, creo. ¿Crees? Creo. ¿Cómo que “crees”? Pues si, es que... Si, ya se... Del pito. De la verga. Amen…pero entonces… ¿te falta algo? No. ¿Deseas algo? Siempre. ¿Es la incertidumbre del futuro? Puede. Mastúrbate, así, seguro duermes. ¿Otra vez? Si, otra vez. Pero no se (no tengo) a quien dedicársela. A quien sea. Aguantare, si sigo así ya lo hago. Ponte a leer algo. No quiero. Ve una película. No tengo ganas. Chinga, entonces ve el techo y cuenta borregos. Eso hago. ¿Cuántos llevas? No se, un chingo. Tengo ganas de destruir todo, de huir, de irme al carajo. Hazlo. Luego. Dices. Me siento tan nimio. Todo lo es. Tengo calor. Yo también, ¿enserio no tienes sueño? Si tengo sueño, pero no puedo dormir. Puta madre, entonces seguro algo te aqueja. Nada me aqueja. Seguro ese es el problema. Así es….
Siempre es un placer hablar contigo. Igual. Adiós. Adiós.
Siempre es un placer hablar contigo. Igual. Adiós. Adiós.
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